Salud y vida de losTsáchilas



Los Tsáchilas son la única comunidad indígena de la Costa ecuatoriana que ha logrado sobrevivir próxima a ciudades y carreteras, como las que cruzan por la ciudad de Santo Domingo de los Colorados, una ciudad  con el mayor crecimiento urbano registrado fuera de Guyaquil o Quevedo y desde  el 2008 capital de la provincia de Santo Domingo de los Tsáchilas.
Estos indígenas descendientes de la cultura Milagro Quevedo, que también llegó a ocupar la Guayaquíl y la cuenca del Río Guayas, se desarrolló desde el 500 A.C hasta el 500 DC. y como muchas otras culturas de la costa del Pacífico, llegó a su extinción como cultura debido a un brutal período de cambio climático; se la reconoce por el uso de unas moneda metálicas en forma de cabezas de hacha, llamadas hacha monedas.
Desde antes de los Incas tenían una gran relación con las nacionalidades de las Sierra septentrional como los Shiris, Caranquis, Panzaleos, Puruahes, Pastos y Cayambis, participando en los mercados como proverdores de porductos tropicales y plantas medicinales, junto con los Yumbos.
La llegada de los Incas DESDE 1480, interrumpió en gran parte esta relación, pero no dejaron de participar en los mercados.
A la llegada de los españoles, en 1532, su territorio se convirtió en territorio de paso de las carabanas de mulas y caballos que transportaban personas y mercaderías de Quito a Guayaquil.
En aquel tiempo, las epidemias que debastaron la Costa ecuatoriana, como el sarampión, la viruela, la tosferina, la difteria,  y otras, circulaban junto a pestes como la gripe, la rabia,  la sarna, el tabardillo o tifus exantemático,  que no sólo afectaban a personas, sino que exterminaba a la fauna silvestre local, lo que afectaba a la provisión de alimentos para los nativos, que para esos tiempos era esencialmente de la caza y la pesca.
En los últimos años de la Colonia, la entonces Real Audiencia de Quito, se convirtió en proveedor de cascarilla y cacao, que era productos explotados y cultivados por los tsáchilas.
En la republica, la vía Chillogallo- Santo Domingo, pasó a ser la más importante vía de conexion entre Quito y Guayaquil, bordeando los barrancos del lado norte del cañon que forman los ríos que van a formar el Río Toachi.
El viaje se lo hacía en mulas y tardaba 16 días, a paso lento en las caravanas.  Es por esto es que Quito llegó a ser considerada por Humboldt  y la Condamine, como  uno de los lugares  mas lejanos de la Tierra, pues a más de que llegar significaba cruzar por el infestado territorio de  de Panamá, donde la malaria y la fiebre amarilla hacía temible el trayecto, para luego sortear los temibles pasos por el Cabo de San Francisco y el Cabo Pasado, hasta por fin llegar a Guayaquil, o la alternativa llegar cruzando el temido estrecho de Magallanes entre Patagonia, Tierra del Fuego y la Antártica, a temperaturas heladas con violentas corrientes y tras estas peripecias, venía luego la tortuosa ruta de un metro de ancho  entre abismos verticales de cientos de metros para llegar a Quito, cede de la Real Audiencia.
El territorio de los tsachilas era el lugar de reposo y abastecimiento antes de empezar el asenso hasta los cuatro mil metros sobre el nivel del mar y luego bajar a los 2850, a dos valles entre 5 nevados y 3 volcanes activos, en que se encuentra la actual capital de Ecuador.
Los enfermos o portadores de enfermedades, que con frecuencia atacaban el puerto de Guayaquil,  subían por el Río Daule o el Babahoyo, hasta esta zona, o bajaban de  las frias ciudades andinas, cruzando por el territorio tsáchila, dejando a su paso una estela de muerte.
Desde mediados del siglo XIX el cacao de la nueva República del Ecuador, comenzó a tener demanda internacional.  Su producción se hacía en enormes haciendas cacaoteras.   A principios del siglo XX, el cacao había hecho la fortuna de los llamados "gran cacao", terratenientes acaudalados que vivían en París, mientras en los campos la fiebre amarilla se expandía junto a la plaga del cacao llamada la escoba de bruja.
El comportamiento epidemiológico de la fiebre amarilla llegó a afectar de tal manera la construcción de Canal de Panamá, que los franceses desistieron de su construcción, y al asumir este reto los Estados Unidos,  en 1904, su primer paso fue el combatir la peste mediante el exterminio del mosquito Aedes Aegypty y el hemenagogus, que son sus transmisors, usando médicos y personal de  ejército.
Pero cuando el canal entró en operación, siguió siendo un lugar infestado, por lo que al investigar los puntos de origen de la peste amarilla y la malaria, se descubrió que Guayaquil, un importante puerto de abastecimiento, era centro epidemiológico.
Para combatir la peste llegó en 1917 la Misión Rockefeller y el médico japonés Heiedo Noguchi y para 1927 Guayaquil fue declarado puerto sano.
En tanto los Tsáchilas hicieron un increíble descubrimiento que los protegió de la peste.  Se dieron cuenta que el mosquito portador de la enfermedad tenía una especial sensibilidad  al olor, en especial del achiote o bixina, un pigmento usado como condimento alimenticio.  Los hombres comenzaron a pintarse el pelo y las mujeres a rayarse el cuerpo con él y de esta manera evitaron la muerte negra.
La fama de curanderos de los Tsachilas se extendió, y desde entonces hasta la actualidad son considerados los mejores curanderos del país, por lo que han desarrollado incluso el turismo de salud a su zona.
En 1968 la construcción de la carretera Quito-Santo Domigo,  la pricipal ruta de conexion entre la Sierra y la Costa, pues desde aquí partían las vías a Guayaquil, Manabí y Esmeraldas,   aceleró el crecimiento de esta ciudad, a tal punto que ahora el territorio Tsachila esta dentro del área urbana, en la llamada zona roja en el Km 7 de la vía a Quevedo;  otras 6 comunidades están atravesadas por las más transitadas vías asfaltadas de la Costa interna.
En la actualidad, son  expertos en el uso de la ayahuasca, una planta alucinógena que tiene como principio activo la dimetil triptamina, con características particulares en sus efectos, como taquicardia, vértigo, vómito, y alucinaciones, pero sin pérdida de la conciencia y la orientación, como lo que sucede con la cocaína, la heroína, el alcohol y otras drogas fuertes.
Dentro de la medicina tradicional de Ecuador o medicina intercultural, se han ido especializando en el manejo de los problemas psicológicos, llegando a ser más consultados que los psicólogos estudiados en la universidades, que son sus competidores.
Pero las comunidades tsáchilas viven una interminable disputa de poder desde la muerte de su gran líder Abraham Calazacón, a fines de los años 70, y han sido usado por políticos incluso para pedir a los poderes mágicos  y buena suerte en sus aventuras, como lo hizo el coronel Luicio Gutiérez y la cúpula indígena, antes del paro y  afortunado golpe de estado, que destituyó al presidente Jamil Mahuad, pero que fue interrumpido por la Embajada Norteamericana en Quito, que amenazó a los golpistas con un bloqueo similar al que sufre Cuba.
En el 2008 Santo Domigo se convirtió en la nueva provincia llamada Santo Domingo de los Tsáchilas, creada junto con la provincia de Santa Elena, para debilitar la influencia política de las provincias de Puchincha  y  Guayas, los ejes del poder de los partidos en el país.
Desde su nacimiento como provincia, los tsáchilas se disputan el favor de los gobiernos seccionales y el gobierno central , para conseguir fondos, proyectos y más, pero cada comunidad lo hace por su cuenta, lo que ha creado una acelerara división interna.
Por otra parte su proximidad a la zona roja y a los mestizos, ha creado conflictos, mescla racial,  e incluso parte de su territorio antes desatinado al cultivo y conservación de plantas medicinales, en un bosque primario, se ha transformado en territorio de cultivo de abacá, una fibra que se exporta para hacer papel moneda, o malanga, un tubérculo de origen centroamericano que seca la tierra.  Para eso los indígenas arrienda la tierra a mestizos y empresas.
Actualmente su interés mayor radica en desarrollar el ecoturismo comunitario y el ecoturismo de salud como recursos económicos para las nuevas generaciones.

Este documental fue realizado en el 2010  bajo la dirección del Dr. Maximiliano Moreno, es una producción de Antonella Moreno, con edición de Ian Dunning, un voluntario de la Fundación Ecotackers Network,  profesor de mass-media en Manchesater, su esposa, la Dra. Vun Lim una reumatóloga de Malasia que trabaja en el hospital de Gales en el Reino Unido y Doménica Moreno que junta a Ian Dunnig hicieron cámaras y entrevistas.
Ecuador TV, canal coproductor que financió el documental, lo presentó por primera vez en septiembe del 2010.
En este documental, la familia de Alfonso Aguavil, con quien hemos trabajado desde el 2002 en el desarrollo sustentable, fue la que nos dio apertura no comercial, ni política,  permitiéndonos una mayor penetración a la realidad de los tsáchilas por lo que les estamos profundamente agradecidos.




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