EL REGRESO DE LA MALARIA A ECUADOR
Dr. Maximiliano Moreno Hidalgo


Por milagro y mi experiencia de haber sufrido la malaria en 1985, y de haber tratado numerosos pacientes con malaria desde paludismo cerebral hasta los menos graves, salí con vida de esta enfermedad, estoy escribiendo el domingo 27 de Mayo del 2009, apenas he dejado de percibir los fatídicos ataques.
Hace 7 años sufrí una esplenectromia postrauma, lo que me convertía en un paciente especial. Y antes de entrar con shock hipovolémico y arritmiacardiaca, en emergencias  el hospital Eugenio Espejo de Quito, el día martes 22 mayo, había estado trabajando, ya cuatro meses,  como médico  y viviendo en dos comunidades del Río Sucio llamadas Boca del Sucio y Puerto Nuevo, una en el Río Repartidero llamada Tres Vías,    en el Cantón Muisne, Provincia de Esmeraldas.
Cuando regrese con mi familia para el descaso el fin de semana en Quito  comencé a sentir tremendos dolores en la cabeza y el cuerpo con una fiebre, que para ese momento no tenía escalofrío lo que me hizo pensar en dengue, que fue el mayor número de pacientes por enfermedades transmisibles que atendí en las semanas anteriores,  pues el dengue se ha convertido en epidemia en la costa, llegando a casi 7000, pacientes y 17 muertos por dengue hemorrágico.
Sin embargo entre los pacientes hubieron casos de malaria clínica, esto es identificable por sus síntomas fundamentales que  son la fiebre con  escalofrío,  y sudoración,  hepatomegalia, en casos de mas de tres día ictericia, coluria, deposiciones negras,  en estos casos referí al hopital de Muisne  para los exámenes de laboratoria a fin que  de al ser detectado cualquier caso se ejecute un cerco epidemiolóico, esto es una campaña de fumigación inmediata.
 Y no me sorprendió que en ningún caso encontrara al plasmodioum pues cuando estuve el zona de la Frontera Norte, en el Area 4 de Salud de Carchi,  tampoco los laboratoristas detectaron al plasmodium, en ningún caso, e incluso un paciente trasladado al hospital de Ibarra, los examenes dieron posistivo para SIDA_VIH, lo que puede sucecer en pacientes con malaria, que altera los exámenes de Microelisa. Ante esta situación traté  a los pacientes obviando los resultados de laboratorio, con antimaláricos obteniendo en todos los casos éxito y incluso al paciente hospitalizado en Ibarra, lo traté clandestinamente y a las 48 horas pruebas de SIDA-VIH dieron negativas y estaba sano.

El día lunes, en pico febril, acudí al Isquieta Perez, junto a la Facultad de Medicina de Quito, para que me hicieran las pruebas de dengue y de malaria, con resultados negativos para ambas, pero el dolor y la fiebre se iban haciendo mas terribles, hasta que el martes sentía un cansancio u un dolo extremo, a tal punto que ya no podía pararme ni moverme y a eso se sumó y latido cardiaco loco y durante estos dos últimos días mi riñón estuvo haciendo un trabajo desmesurado y evacuaba orina a raudales.
Con mi hija llegamos a duras penas a la sala de emergencias de mi querido hospital Eugenio Espejo, que tres veces antes me devolvió a la vida desde situaciones extremas.  El único servicio médico al que le tengo fe.

En el hospital Eugenio Espejo mientras me hacían las evaluaciones  en la sala de emergencias, se me presento un cuadro dramático de escalofrío que sacudía la camilla, en ese momento se me sacaron muestras que decían que me quedaba un cuarto de sangre y plaquetas en el cuerpo, que mis tiempos de coagulación estaban prolongados, pero no encontraron plasmodium.
Lo que pasaba con la sangre era  explicable por carecer de bazo, órgano que aporta con estos recursos en casos críticos como éste, en que su función es indispensable.
Pero los médicos lo tomaron como un "error de laboratorio".  Entre el personal que me atendía existía la tipica ofuscación laboral, que procura que el cerebro se concentre en el cuadro clínico y no en curiosidades científico-especulativas, que pudiesen explicar lo que pasaba, y lo que a lo mejor estaba ocurriendo en mi cuerpo, que era víctima de un  ataque masivo de plasomodiums a mi sangre y que afectaba sobre todo el abastecimiento de mis organos vitales, esto es cerebro, corazón, pulmones, riñones y que en el que higado estaba congestionado, grande y doloroso por los restos de glóbulos destruidos, y ante la falta de las sangre de reserva de bazo, la sangre venía de mi intestino, por lo que no tenía hambre ni sed y mi cuerpo no aceptaba comida alguna, había perdido el apetito y dejado de comer 3 días de manera total, mi intestino no absorvia correctamente el agua incluso me daba diarreas liquidas, luego,  mis músculos que parecían secarse ante mis ojos de manera vertiginosa, probablemente por esta extracción violenta de sangre y  mis huesos parecía que se me quebraban probablemente porque la medula fabricaba y liberaba glóbulos y plaquetas de manera dolorosa, sobre todo desde la columna, las caderas y  los huesos de las piernas, por lo que no podia siquiera incorporarme, pero todo parecía insuficiente porque mi respiración  agitada y superficial indicaba una severa acidosis por insuficiencia de oxígeno a los tejidos.  Mi orina desde aquella mañana del martes se volvio rojiza, y de un sabor tremendamente alkalino.
A la noche se repitieron las pruebas pero de manera extraña mi cuerpo sin bazo había encontrado la manera de suplir la ausencia de las reservas de bazo a costa de dolorosos estragos, sobre todo en los huesos, que en la medida que los nuevos examenenes mostraban que aquel shock hipovolémico estaba siendo superado, fueron desapareciendo y que la sangre en todos sus componentes estaba bien, con sólo el aumento de neutrofilos que indigacaba una severa enfermedad aguda.
Desde miércoles  empezó el drama que me obligó a fugarme en pijamas del hospital, tres días más tarde para poder salvar mi vida.
El talon de Aquiles de la atención hospitalaria se centraba en que a lo mejor por algunos años en el área de medicina interna no habían tenido un caso de malaria.   El asunto es que se dedicaron a como es procedente a descartar otras patologías posibles  desde leptospirosis hasta cáncer e indudablemente para el día jueves en que lograban mantener mi equilibrio hidroelectrolítico, y el dolor, la fiebre, los escalofríos con paracetamol y a mantenerme blindado con antibióticos como ciprofloxacina, centraron el proceso curativo en encontrar al plasmodioum a como de lugar a pesar de que siete exámenes, algunos incluso en pico febril, dieron negativo.
Yo sabía que eso era imposible, así que aposté con el medico una entrada a preferencia a cualquier partido de fútbol, ahora que la selección de Ecuador tiene que jugar en las eliminatorias sudamericanas de Mundial en Barsil y les dije que tenía hasta el viernes a las 3 de la tarde para empezar un diagnóstico terapeútico, esto es usa un tratamiento para malaria y si en 48 horas este no producía efectos positivos ni era malaria, de no hacerlo ellos, entonces yo me automedicaría.
Mi propuesta no cambio sus planes conmigo, decidieron que recién el día lunes,  esto era 3 día mas tarde recién tomaría la decisión de que hacer, entre tanto se irían a gozar de feriado desde el 25 al 28 de Mayo.  Yo sabía que el día lunes se iniciaría otra batalla pues localizar en plasmodiun y que  en  pacientes con medicación química al parecer ahora es  imposible.
El plasmodium, es el parasito que más ha evolucionado de manera certera para vencer  a los medios terapeuticos, es asi como supero en algunos pacientes  a la quinina, luego a la cloroquina, luego al fancidar,  ahora aparentemente la doxciclina un derivado de la tetraciclinas y a artemisina, un compuesto obtenido de la planta llamada artemisa, son los que no presentan  aún muchos  casos de resistencia.
Pero el mayor éxito del plasmodium es que desarrolló algún sistema de no ser visible al microscopio.
Este es realmente un éxito extraordinario para el parásito. Pues la medicina industrial-comercial que manejamos, y se funda en las evidencia de laboratorio, e instrumentales que produce,  lo que prima sobre el criterio clínico.
 El uso de insturmental de laboratorio y médico más el uso de fármacos  son los pilares  de la llamada "medicina moderna" que se ha convertido en el mas grande negocio del planeta, ahora que las guerra se está extinguiendo.
A lo mejor el plamodium ahora secuestra los glóbulos rojos dentro de hígado y allí hace todo el proceso,  sin atacarlos en la circulación , liberando sólo gametocitos que son menos detectables por el microscopio y así cumple con rol de vida?.  Este mecanismo u otro que aun no se conoce, se activa cuando el enfermo ingiere cualquier fármaco como los que son  para aliviar su dolor y fiebre o incluso cuando se toma antimálaricos en dosis inapropiadas

En fin de nada sirvió que les explicara que yo era un paciente sin bazo, esto es, imuno deprimido, y que permanecer en una sala de medicina interna con otras 5 personas, más sus visitantes, era un alto riesgo, podía pescar otra enfermedad a además de la malaria, y que 5 días más de ataques maláricos daría al traste con lo que hizo emergencia, que fue estabilizarme hemodinamicamente de manera exitosa, pero que el cuadro de diuresis masiva que me produjo la crisis hipovolemica persistía, ya que el riñón, de alguna forma, había multiplicado su trabajo como recuso terapéutico descongestionante, papel que al parecer también lo hace el bazo, de descongestionar al cuerpo de residuos de ataques a los glóbulos.

El día viernes mi familia tardó una hora en llegar a la hora de las visitas, en ese tiempo medité en las opciones que tenía: quedarme y hacer cumplir lo acordado con los médicos de que me automedicaría, desde hoy,  previa la firma de un documento en el que yo asumía esto, lo que podía ser sólo una dilatoria; ya el haber decidido iniciar recién después de 5 días más de agonía el tratamiento fue incorrecta, pero además no había el médico jefe de área que debía aceptar y firmar el papel, lo que era una excusa para que se me impidiera automedicarme.
Otro problema eras que Verónica, Antonella y Doménica, mis hijas había buscado por toda la ciudad medicamentos antimaláricos y no había o no se despachaba sin receta médica, según me dijeron el día anterior así que no llegarían con las medicinas.
Me levanté,  saqué de mis brazos las mangueras de los sueros que me tenía preso, e incluso la noche del jueves fueran el justificativo para que una enfermera me regañara, porque de una de ellas comenzó a salir el líquido sobre mi brazo. No tenía ropa, ni zapatos, sino sólo dos sandalias, tomé el corredor, el ascensor, bajé a la salida y ante el asombro de los guardias, salí caminando,  como no tenía dinero ni estaba seguro que alguien estuviera en casa, pero además quería caminar, sentir el regreso de la vida a mi cuerpo, paso a paso llegué a casa que está a unas 15 cuadras del hospital en la Av. Colon y Tamayo.

En tanto el el hospital mi esposa y mi hija no daba crédito a lo que la otros paciente les decían:  el dijo que se marchaba;  los policías privados del hospital estaban alborotados buscando al loco peludo y barbudo,  que se escapó en pijamas del hospital.
Cuando por fin estuve en casa con mis hijas y mi esposa les di una explicación de mi proceder, lo que calmó los ánimos que los tenía en mi contra, y procedimos a buscar los medicamentoso para hacer la terapia antimalárica, la duda estaba entre cloroquina o doxicilina, que era lo que tenían las farmacias,  gracias al internet escogí la doxicilina pues es el en antimalárico ideal para pacientes inumo deprimidos pues tiene acción sobre un buen numero de parasitos y bacterias también,  la dosis 200 mg cada 24 horas por siete días,   pero además usaríamos B-dex,  de labaoratorios life, que tienen dextrosa el 5% en solución salina fisológica con complejo B en 1000ml, con lo que apotaríamos algo fundamental que necesitaba el hígado para hacer su trabajo.
Una de las terribles fallas que noté en el hospital es que no daban el valor que se debe a la orina, no había un buen control de micciones mas allá de su volúmen, así que a manera del llamado "pato" o recipiente metálico que dan a los paciente usamos un recipiente trasnparente para 5 litros de agua
lo que nos permitía saber con exactitud cuanto de orina expulsaba, con su color y cuanto de agua debía ingresar
Ya durante la dolorosa estadía en el hospital, me logré dar cuenta que los ataques más  feroces eran al las dos de la madrugada y a las 2 de la tarde, pero había otros menores a las 6 pm, lo que me permitía saber que era  plasmodim falcíparum, que tiene modalidades  regulares de ataque pero diarias, no con días de por medio como lo es el vivax, además este es el más frecuente en Esmeraldas y cuando produce varios ataques al día se trata del llamado falcíparum cerebral, que da coma y muerte si logra alcanzar el cerebro y allí genera trombos, edema y convulsiones con perdida de consciencia.
Verónica, mi esposa que es doctora en psicología, pero en los años ochenta fue mi enfermera cuando trabajaba en Atacames, estaba asustada de tener que volver a colocar sueros intravenosos, pero con la faclidad que dan  los catéteres esto fue sencillo para ella, pero ademas se las ingenió para usar barillas y soprtes adecuando todo para la habitación de mi casa se volviera un lugar con muchas menores incomodidades y riesgos  que las que se tenía en el hospital  .  Para contrarrestar los escalofríos, fiebres y  las cefaleas usamos paracetamol 1g tres veces al día si existiesen aun la molestias.
El factor más preocupante paso a ser la presencia de una arritmia cardíaca presente de desde el ingreso al hospital y que por un día pareció desaparecer pero luego volvió.  Este tipo de arritmias necesita estudio, en el hospital se descartó una endocarditis pues no había signos ni síntomas relacionados.  En medicina tradicional se llama "espanto" y son producidos por reacciones de cuerpo a situaciones extremas, este problema va a necesitar un procedimiento más largo y complicado.  Lo sé y creo que podría ser la peor secuela de esta enfermedad.
Efectivamente, tal como mis experiencias anteriores daban cuenta, a las 48 horas desaparecieron los escalofríos, fiebres, cefaleas, la congestión hepática se alivió y lo mas visible la orina comenzó a cambiar de color y de sabor, las deposiciones dejaron de ser negras.

¿Cómo se llegó a disminuir tan dramáticamente la malaria en Ecuador a tal punto que ahora ya ni los técnicos de malaria, ni el MSP puedan reconocerla?

Hay varios elementos: el primero es el clima, cuando el MSP y Malaria recibieron en el premio Ecuador vivía   una de las sequías más prolongadas y recias de la historia, lo que por supuesto secó los charcos donde vive el anophelex disminuyendo notablemente los casos, lo que desde siempre sucede en el verano, en que desaparece la malaria.
En segundo lugar, malaria cambio su modus operandi de manera que prácticamente desaparecieron los llamados voluntario de malaria que era personas de la comunidad que siempre disponían de placas para la recolección de muestras,  a cambio de 4 tabletas de aralén, que de inmediato daban alivio y  que en comunidades, donde no había llegado la automedicación, ni el consumo masivo de medicamentos, eran las pastillas salvadoras. Luego de esto el voluntario llevaba la placas al laboratorio, de manera que las muestras eran de pacientes que no había ingerido ninguna otra medición preliminar y traían el tratamiento completo.
Ahora, por el contrario,  aralén sólo lo administra el médico de la unidad de salud mas cercana, lo que significa tiempo, dolor, crisis, hasta llegar al doctor para que le den turno, le revisen, y lo tengan en espera por el tratamiento completo.
Con la llegada de las carreteras y el comercio a los pequeños poblados, también llegó la automedicación, de manera que antes de ir al doctor o a malaria el que menos tomaba cualquier analgésico antipirético, lo que volvió en extremo difícil el diagnóstico, y las estadísticas del Ministerio reconocían sólo los casos probados por laboratorio lo que dio paso a un subregistro que también le permitió al Ministerio ganar el premio.
Los pacientes  de MSP   optaron por la autocuración o la curación privada que no reporta al ministerio. En esto y la medicina privada no se hizo problema, dio prioridad a la clínica sobre el laboratorio.
Es así como se trata la malaria en el Ecuador, una enfermedad que se le salió de las manos al Ministerio ahora que han vuelto la lluvias  y una de cuyas víctimas escribe esto para generar cambios.























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